La inflamación del esófago que duele al tragar y que muchos confunden con reflujo simple. Si no se trata, puede progresar a complicaciones serias. El diagnóstico correcto define el tratamiento correcto.
¿Qué es?
La esofagitis es la inflamación del esófago — el tubo muscular que conecta la garganta con el estómago. Puede ser leve, con irritación superficial de la mucosa, o severa, con erosiones, úlceras y sangrado. Lo que la distingue de un simple ardor es que el daño es visible y confirmable mediante endoscopía, y que requiere tratamiento específico según su causa.
Existen varios tipos según su origen. La esofagitis por reflujo es la más común — el ácido del estómago sube repetidamente y quema la mucosa esofágica. La esofagitis eosinofílica es una condición alérgica donde el sistema inmune inflama el esófago con glóbulos blancos específicos. La esofagitis infecciosa ocurre en pacientes con inmunidad reducida. Y la esofagitis por medicamentos aparece cuando ciertas pastillas se quedan pegadas en el esófago y lo irritan directamente. Cada tipo tiene un tratamiento diferente — por eso el diagnóstico preciso es indispensable.
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de los pacientes con reflujo gastroesofágico crónico sin tratamiento desarrollan esofagitis erosiva visible en la endoscopía. Muchos no lo saben porque los síntomas se parecen al reflujo simple.
¿Por qué ocurre?
La esofagitis no tiene una sola causa. Su origen determina completamente su tratamiento, por eso identificar el tipo correcto es el primer paso fundamental.
La causa más frecuente. El ácido del estómago que sube repetidamente hacia el esófago irrita y daña la mucosa con el tiempo. Sin tratamiento, la esofagitis por reflujo puede progresar a Esófago de Barrett.
Una condición alérgica crónica donde el sistema inmune acumula eosinófilos en la mucosa esofágica, causando inflamación, rigidez y dificultad progresiva para tragar. Es más frecuente en hombres jóvenes y está relacionada con alergias alimentarias.
Ciertos medicamentos — como el ibuprofeno, la aspirina, el alendronato, la doxiciclina o el cloruro de potasio — pueden causar esofagitis si se toman sin suficiente agua o si el paciente se acuesta inmediatamente después de tomarlos. La pastilla queda en contacto directo con la mucosa y la quema.
En pacientes con el sistema inmune debilitado — por VIH, quimioterapia o uso de corticosteroides — pueden aparecer infecciones esofágicas por Candida, virus del herpes simple o citomegalovirus. Requieren tratamiento antifúngico o antiviral específico.
Los pacientes que reciben radioterapia en el tórax o cuello pueden desarrollar esofagitis por radiación como efecto secundario del tratamiento oncológico. Causa dolor intenso al tragar durante y después del tratamiento.
La ingesta accidental o intencional de ácidos, álcalis o productos domésticos corrosivos puede causar esofagitis química grave con riesgo de perforación y estenosis permanente.
Factores de riesgo adicionales:
Síntomas
Los síntomas de la esofagitis pueden parecerse mucho al reflujo, pero hay señales específicas que orientan hacia un daño más importante en el esófago. Si los reconoces, es momento de hacer una endoscopía y ver qué está pasando realmente.
⚠ Consulta urgente si presentas:
Diagnóstico
La esofagitis no se puede diagnosticar solo con los síntomas. La endoscopía digestiva alta es el único método que permite ver directamente el grado de inflamación, identificar el tipo de esofagitis y tomar las biopsias necesarias para confirmar el diagnóstico. Sin endoscopía, el tratamiento es un disparo en la oscuridad.
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El estudio definitivo. El Dr. Negrete visualiza directamente el esófago, clasifica el grado de inflamación según la escala de Los Ángeles para esofagitis por reflujo, identifica patrones específicos de esofagitis eosinofílica y toma biopsias para análisis histológico. Todo con sedación y en un solo procedimiento.
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En pacientes con dificultad para tragar o atragantamiento frecuente, la biopsia es indispensable para contar los eosinófilos en la mucosa. El diagnóstico de esofagitis eosinofílica requiere confirmación histológica — no puede hacerse solo por imagen.
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La historia de alergias alimentarias, el patrón de síntomas, los medicamentos que toma el paciente y sus antecedentes médicos orientan el tipo de esofagitis antes de la endoscopía. Esta información guía qué biopsias tomar y cómo interpretarlas.
Por qué el diagnóstico correcto importa:
La esofagitis por reflujo y la esofagitis eosinofílica tienen tratamientos completamente distintos. Tratar una como si fuera la otra no solo no funciona — puede empeorar la condición. Además, la esofagitis por reflujo no tratada puede progresar a Esófago de Barrett, una lesión premaligna. La endoscopía con biopsia es la única forma de saber exactamente con qué se está tratando.
Tratamiento
Sí. La mayoría de los tipos de esofagitis responde bien al tratamiento correcto. El pronóstico depende del tipo, la gravedad y qué tan pronto se diagnostica y se trata. La esofagitis por reflujo cura en semanas con medicación adecuada. La eosinofílica requiere un manejo más específico pero también tiene excelente respuesta.
Esofagitis por reflujo: inhibidores de bomba de protones
El tratamiento estándar es con IBP — omeprazol, pantoprazol o esomeprazol — en dosis ajustadas al grado de daño encontrado en la endoscopía. La curación de la mucosa tarda entre 4 y 8 semanas. El Dr. Negrete confirma la curación con endoscopía de control cuando está indicado.
Esofagitis eosinofílica: dieta de eliminación y corticosteroides tópicos
El tratamiento combina la eliminación de los alimentos desencadenantes de la respuesta alérgica — frecuentemente leche, trigo, huevo, soya, frutos secos o mariscos — con corticosteroides tópicos deglutidos que reducen la inflamación local sin efectos sistémicos significativos.
Esofagitis por medicamentos: suspensión y protección
Se suspende o sustituye el medicamento causante cuando es posible, se protege la mucosa con IBP y se recomienda tomar siempre los medicamentos con un vaso lleno de agua y sin acostarse en la hora siguiente. La curación suele ser rápida.
Esofagitis infecciosa: tratamiento antimicrobiano específico
Según el agente causal — Candida, herpes o citomegalovirus — se indica el antifúngico o antiviral correspondiente. El manejo de la condición inmunosupresora subyacente es parte fundamental del tratamiento.
¿Cuánto tarda en mejorar?
La esofagitis por reflujo responde en 1 a 2 semanas con alivio de síntomas y cicatriza completamente en 4 a 8 semanas. La esofagitis eosinofílica mejora en 6 a 12 semanas con el tratamiento correcto. El Dr. Negrete confirma la respuesta con endoscopía de control cuando el grado de daño inicial lo amerita.
¿Puede volver a ocurrir?
La esofagitis por reflujo puede recurrir si no se mantiene el tratamiento de fondo y los cambios en el estilo de vida. La eosinofílica tiende a ser crónica y requiere seguimiento a largo plazo. Con el manejo adecuado, la gran mayoría de los pacientes logra control completo de los síntomas y previene la progresión a complicaciones.
El Dr. Negrete y tú
La esofagitis es uno de esos padecimientos donde el diagnóstico incorrecto puede llevar meses de tratamiento inefectivo. Un paciente con esofagitis eosinofílica que recibe solo antiácidos no va a mejorar — porque su problema no es el ácido, es una respuesta inmune. El Dr. Negrete tiene la formación y el equipamiento para distinguir entre los tipos y tratarlos con precisión.
Céd. 09982791 · Gastroenterología · UNAM · Certificado por el Consejo Mexicano de Gastroenterología